
Si estás pensando en adoptar una mascota debes tener en cuenta unas recomendaciones previas antes de tomar esta decisión, dado que hay que hacerlo con madurez y responsabilidad. Cuando este nuevo miembro de la familia llegue a casa debes encargarte tanto de sus necesidades físicas como emocionales, para que sea una larga experiencia en la que se construya una relación recíproca llena de mucha felicidad, amor y experiencias inolvidables.
Primero, ¿un cachorro o un adulto?
Los cachorros se adaptan más fácil a la familia y a los espacios, pero debes disponer de mayor tiempo para su entrenamiento y amaestramiento. Los adultos ya se encuentran en su tamaño final y con su educación completa, esto indica que ya tienen su personalidad completamente desarrollada, por lo que al principio les puede costar un poco más la adaptación, sin embargo, suelen ser más sociales y menos propensos a que causen daños.
Segundo, tener un espacio adecuado para la llegada de tu futura mascota:
En el caso de los perritos, debes tener en cuenta su energía y su tamaño. Algunos son más enérgicos y necesitan más espacio y atención; otros son más calmados y pueden estar en un lugar un poco más pequeño. Los gatos también requieren de suficiente espacio, aunque estos son más calmados y se adaptan más fácilmente. Contar con un arenero de su tamaño, un rascador para afilar sus uñas y una fuente de agua, son los elementos básicos para que tu gato se desarrolle de forma correcta en tu hogar.
Tercero, ten en cuenta su personalidad y adáptate a ella:
Hay que ser conscientes sobre cómo educamos a nuestras mascotas, para esto, es necesario hacerlo a través de una educación en positivo. Él o ella debe reconocerte a ti como el líder, no debes castigarlo física ni verbalmente. En cambio, enséñales a reconocer el “Sí” y el “No” con el objetivo de que adopten reglas estructuradas. Por ejemplo, si hace algún daño o se orina donde no debe, castigalo con paseos más cortos o ignorándolo cierta cantidad de tiempo.
Por último, cuida de su alimentación y salud:
Llévalo periódicamente al veterinario y comprométete con su desparasitación y vacunas. El proceso de vacunación es anual y la desparasitación cada seis meses. Aliméntalo considerando sus etapas de desarrollo a través de una alimentación equilibrada y controlando las cantidades.
Recuerda que adoptar es un compromiso para toda la vida. Trátalo como un miembro más de la familia, proporcionándole una educación positiva a través del amor, la compañía y el cariño constante por parte tuya y de aquellas personas que estén en constante interacción con tu nuevo peludito o peludita.

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